La maceta de tela parece un simple saco, pero cambia por completo cómo crecen las raíces. Su secreto es que el tejido respira: deja pasar el aire y el agua sobrante, algo que el plástico no hace.

La clave: la poda de aire

Cuando una raíz llega al borde de una maceta de plástico, gira y empieza a enrollarse, formando un cepellón apretado que ahoga la planta. En una maceta de tela, al llegar al tejido la raíz se encuentra con el aire, se 'autopoda' y la planta responde generando muchas raíces nuevas más finas. Resultado: un sistema radicular mucho más denso y eficiente.

Maceta de telaMaceta de plástico
Aireación de raícesExcelenteLimitada
Riesgo de encharcarMuy bajoMedio-alto
Raíces enrolladasNo (poda de aire)Frecuente
Temperatura del sustratoMás estableSe calienta al sol
  • Riega con algo más de frecuencia: la tela transpira y el sustrato seca antes.
  • Apóyalas sobre un plato o pies para que drenen bien y no manchen el suelo.
  • Son plegables: ocupan nada cuando no las usas, ideales para terraza.